GRAFIOSIS

Es la enfermedad producida por un hongo de la familia Ofiostomáceas: Ceratocystis ulmi. Las esporas de este hongo, se adhieren a un pequeño insecto, el escarabajo europeo del olmo: Scolytus multistriatus, el cual se alimenta y cría en el espacio comprendido entre la corteza y el primer anillo de crecimiento del árbol, es decir, en el floema.

Este escarabajo puede volar de olmo a olmo por lo que es el vector transmisor de la enfermedad. Por lo tanto, esta enfermedad no se cura ni talando olmos a discreción, ni podándolos brutalmente, ni atacando al escarabajo, sino eliminando al verdadero causante: al hongo "Ceratocystis ulmi"

Hasta el momento no se ha hecho más que favorecer la epidemia, en primer lugar por la poda bestial a la que han sido sometidos la mayoría de los olmos y en segundo lugar porque no se ha hecho nada para frenar el contagio: - La poda abusiva a la que han sido sometidos, facilita el contagio de la grafiosis porque el escarabajo empieza a penetrar por las ramas más tiernas y con él el hongo que causa la muerte.

- Contagio: Al no ser eliminados los árboles secos o muy afectados, la enfermedad se trasmite muy rápidamente, ya que se dan en una sola temporada hasta tres generaciones de Scolytus multistriatus.

LOS SÍNTOMAS- La enfermedad comienza por la copa. Se ha podido apreciar cómo en las puntas de las ramas, las hojas comienzan a marchitarse, se van volviendo amarillas y, finalmente, se abarquillan y mueren, tomando una tonalidad parda. Este proceso se va extendiendo hacia abajo hasta que acaba por secarse toda la rama. De la misma manera, se traslada a otras ramas y así, lentamente, el árbol muere.

Las hifas o falsas raicillas de este hongo penetran en el xilema que es por donde van los vasos que aportan el agua a las hojas. Estas hifas poseen una sustancia tóxica que dificulta el aporte de agua a las hojas, con lo que se ponen amarillas y mueren. El hongo crece en las galerías que el escarabajo hace en el floema del olmo al alimentarse o reproducirse, por lo que es contaminado con las esporas y al volar a otro olmo lo infectará.

Si descortezamos una de las ramas infectadas en las que se aprecian los orificios por los que ha penetrado el escarabajo, observaremos unas vetas oscuras que son las galerías que el adulto orada en el floema, perpendiculares a estas salen unos túneles de menor diámetro, son producidas por las larvas al alimentarse. El conjunto de estos túneles con la galería central es el grafo característico que da nombre a la enfermedad y que tiene forma de mariposa. Resulta increíble la cantidad de grafos que una rama infectada posee.

SOLUCIONES Y TRATAMIENTOS Como ya hemos dicho, no son soluciones comenzar a talar olmos sin ton ni son ni podarlos brutalmente. En realidad, no existe un remedio que aplicado aisladamente cure la enfermedad. Nosotros proponemos la combinación de las cinco medidas siguientes como mejor solución al problema:

1.- Tala: Pero sólo de aquellos árboles que estén secos o muy afectados, sin solución. Deben ser arrancados de raíz y no como el de la foto Su madera debe ser eliminada de inmediato para que no se transmita la enfermedad. Esta madera no podrá ser usada ni en calefacciones ni en carpintería, ni para conglomerados, virutas o serrines. Tiene que ser destruida por completo. Queremos recordar que la grafiosis se introdujo en Estados Unidos desde Europa a través de madera de olmos que iba a ser empleada para conglomerados.

2.- Poda: Pero sólo de las ramas afectadas y en la época correspondiente, preferiblemente con hacha y cubriendo siempre el corte con fungicida y brea o masilla para podas. Igualmente estas ramas han de ser destruidas de inmediato. Los instrumentos de poda deben ser desinfectados al cambiar de árbol.

3.- Insecticida: la hembra virgen del Scolytus multistriatus libera una hormona sexual denominada feromona que atrae a un gran número de machos. Pues bien, si inyectamos a un olmo el insecticida ácido cacodílico y lo rociamos de feromona artificial, serán atraídos muchos machos que morirán por efecto del insecticida.

Este método no acaba con la enfermedad pero al frenar, en parte, el proceso reproductor del escarabajo, la puede reducir en un alto porcentaje. El insecticida acaba debilitando también al árbol por lo que sólo debe aplicarse en determinados árboles trampa que serán olmos jóvenes muy afectados o moribundos.

4.- Fungicida: los trabajos realizados por los botánicos californianos Strobel y Lanier llegaron a demostrar que una la bacteria Pseudomonas syrungae, actúa como fungicida contra el hongo Ceratocystis ulmi que es el causante directo de la enfermedad. Resulta muy eficaz ya que se reproduce en la savia del olmo y es completamente inocua. Este método ha de ser realizado en la época de máxima actividad, intentando siempre salvar a los mejores ejemplares.

El fungicida se inyecta a los olmos a baja presión y le da protección contra la enfermedad para unos tres años. Siempre que no estén afectados y se hayan realizado antes los dos primeros pasos.

5.- Repoblaciones: Es necesario plantar un nuevo árbol en el lugar del que se ha talado. Pensamos que en honor al enfermo, muerto o moribundo, se debería repoblar con olmo siberiano, Ulmus pumila, que es resistente a la enfermedad.