LA CASA DE CAMPO EN TIEMPOS DE FELIPE II
UN TERRITORIO FORMADO EN UN LARGO PROCESO HISTÓRICO

La distribución territorial de la Casa de Campo se desarrolla a través de un largo proceso histórico que se extiende aproximadamente desde 1560 hasta la década de los setenta del siglo xx. La zona principal de la Casa de Campo, su centro neurálgico, es decir, todo el territorio cuyo foco simbólico es la Casa Palacio y el Reservado, corresponde al conjunto de compras efectuadas por Felipe II entre 1560 y 1583. Carlos III amplió nuevamente el lugar, llevando a cabo el cerramiento completo del mismo. No obstante hay que reseñar, aunque se encontrara fuera de los límites de la posesión pero lindante con ella, la compra realizada en 1856, durante el reinado de Isabel II, de la finca de Meaques.  Por fin, en 1971, el Ayuntamiento de Madrid amplió en 400 hectáreas la extensión de la Casa de Campo, agregando a la misma un territorio perteneciente a los municipios de Madrid y Pozuelo de Alarcón.

Hoy en día la Casa de Campo cuenta con una superficie de 1722 hectáreas

FELIPE II, PRÍNCIPE DEL RENACIMIENTO

A lo largo de su reinado mejora considerablemente la Casa de Campo. Ya se tratara de los jardines de Aranjuez, de los pinares de Valsaín o de lo que será finca campestre de la Casa de Campo, Felipe II desarrolló durante todo su reinado una estrategia de protección, conservación y disfrute de la naturaleza  Desde su época como príncipe, Felipe II sintió una especial atracción por Madrid. Una de las vías verdes comunicaba la zona del Alcázar y la Casa del Campo con el Monte de El Pardo, donde el rey realizó una de las operaciones naturalistas de mayor extensión e importancia . En 1553 se intensificó la plantación de chopos, álamos y sauces en el camino que comunicaba el Arroyo de Beacas, a través del río Manzanares, hasta el sitio de El Pardo

LA CASA DE CAMPO EN EL CONTEXTO DE LA RENOVACIÓN URBANA DE LA ZONA DEL ALCÁZAR
 
Desde su etapa como príncipe, Felipe II tuvo la idea clara de ampliar los espacios del Alcázar. A ambos lados del Manzanares el territorio estaba ocupado por una sucesión de huertas y pagos. Salpicaban el paisaje algunas casas agrícolas. En 1556 Felipe II ordenó con toda urgencia formar un bosque junto a la villa de Madrid "y para ello se eligió el terreno más próximo al Real Alcázar". La formación de la Casa de Campo por Felipe II debe inscribirse en un contexto urbanístico más amplio que afecta a toda la zona próxima al Alcázar. Desde 1556, se efectuaron las primeras compras de las huertas y heredades que se extendían en el terreno comprendido desde el Alcázar hasta el río Manzanares

FELIPE II COMPRA LA FINCA DE LOS VARGAS

En 1562, instalada la corte en Madrid, Felipe II disponía de todos los terrenos de las laderas comprendidas entre el Alcázar y el barrio de Balnadú y también de los llanos y de la vega del Manzanares . En su origen, Felipe se había fijado su atención en una huerta, situada frente al Alcázar al otro lado del río Manzanares. Era propiedad de la familia Vargas  linaje que provenía de la época de la conquista de Madrid por Alfonso VI. Independientemente del debate sobre si los terrenos habían pertenecido en algún momento al cardenal Quiroga, lo cierto es que la primera instalación de los Vargas en el lugar corresponde a Diego de Vargas , perteneciente al séquito de los Reyes Católicos  Su hijo Francisco de Vargas, importante hombre político ya que había sido alcalde de Trujillo en tiempos de los Reyes Católicos y miembro del Consejo Real de Carlos V. Posiblemente fue el constructor de un palacete en sus tierras en torno a 1519. El nieto de Francisco, Fadrique de Vargas y Cabrera fue el que vendió su posesión a FelipeII ."La finca estaba constituida por una reducida extensión de terrenos regados por un par de arroyos que facilitarían el desarrollo de una hermosa huerta en el lugar. En el centro se levantaba un pequeño palacete de dos pisos formado por tres cuerpos En cuanto a la fecha de compra todos los datos conducen hasta la Real Cédula de compra del lugar, fechada en 1562. Parece ser que ya Carlos V conocía la finca y que posiblemente se planteara en algún momento la compra, más todavía, dado que Francisco de Vargas era uno de sus consejeros reales. Juan Carriazo ha reproducido un texto antiguo en el que se señala una de las estancias del emperador Carlos V en la finca de los Vargas: "volviose el Emperador a Madrid... no quiso aposentarse en el Alcázar y eligió la Casa de Campo como sitio de reposo, en el que podría además entregarse a la caza.